Revelación recibida del 19 al 27 de marzo de 2020

Revelación recibida del 19 al 27 de marzo de 2020

Las palabras de Cristo a través del Profeta y Vidente, Maurício A Berger

He aquí, yo soy Jesucristo, el unigénito Hijo del Padre, por lo tanto, presta atención a estas palabras mías, que te revelo a través de mi siervo elegido, a quien he llamado y designado en estos últimos días para revelar a ustedes las palabras del registro sellado de las Planchas de Mormón, como testimonio al mundo, que Jesucristo es su Redentor; y es por la gracia de Dios, el Padre que vos tenéis el privilegio de dar este testimonio al mundo, que mi pueblo no recibió su mensaje cuando este registro fue revelado entre los hijos de los hombres, porque a pesar de que lo ven, no lo perciben la luz; porque he aquí, el corazon de este pueblo están llenos de orgullo; sus oídos están sordos debido a la vanidad en sus corazones y han cerrado los ojos por arrogancia espiritual.

Lo que aumenta aún más mi tristeza, por cuanto mis entrañas están llenas de dolor, es que mi pueblo desprecia la palabra de Dios el Padre, en lo que respecta a las profecías que servirían como una señal cuando estas cosas comenzaron a suceder entre ellos; ya sea en la Biblia, el Libro de Mormón o el Libro de Doctrina y Convenios.

Y ahora, he aquí, de cierto, de cierto les digo a ustedes, quien dice ser miembro de mi iglesia, quienes vienen a conocer la verdad de estos registros antiguos, que por mí he conservado para un sabio propósito futuro, para que puedas ahuyentar la oscuridad de entre ustedes y para que este registro que ahora les llega, junto con aquellos a quienes se les dieron estos mandamientos, tengam el poder de sacar a mi iglesia de la obscuridad y de las tinieblas, para que mi nombre no sea profanado entre ustedes y la sangre de mis ungidos, que se derramó en la cárcel de Carthage y de todos los pioneros que murieron en el principio de la restauración, no sea requerido de vuestras manos, así como requeri la sangre de todos los antiguos profetas de las manos de mi pueblo, Israel, por darle la espalda a los profetas que les envié en los tiempos predeterminados por mí, rechazando tal como lo hace mi pueblo actualmente, mi voz con respecto a los asuntos que me propuse revelarles através de mis sirvientes, los profetas.

Sin embargo, aquellos que realmente creen en este registro sellado no se confundirán y sabrán que Dios está entre ellos, porque los librará de la plaga repentina que barre la Tierra, y esto también en los últimos días, por cuanto permanecerá sobre la Tierra, porque será el comienzo de los dolores que llegam a ustedes como una enfermedad desoladora -, y los gemidos de los padres llenarán la Tierra por el hambre que les sobrevendrá a sus pequeños diante a la calamidad que  llega a vosotros como una plaga de langostas, que consumirá los recursos de las naciones y, he aquí, en el transcurso de esos días, un fuerte viento de animosidad entre sus líderes nacionales barrerá los cuatro rincones de la tierra, haciendo aparecer entre ellos - un hombre sentado nel lomo de un caballo rojo; lo qual tendrá poder y autoridad para eliminar la paz entre los hijos de los hombres, por cuanto una alianza entre dos reyes, excederá los límites de las naciones y avanzará hasta los confines de la tierra.

¡Oh, hijos obstinados, si al menos mi pueblo escuchase  mis palabras de otrora, tal como yo,  Jesucristo vos  predijo antes, cuando a través de mi siervo Joseph les dije: “Escucha, oh pueblo de mi Iglesia, a quien se le ha dado el Reino; escucha y dai oídos al que estableció los cimientos de la Tierra, quien hizo los cielos y todas sus huestes, y por quién fueron hechas todas las cosas. Escucha mi voz, para que la muerte no te sorprenda en el momento que menos lo esperas, al final de la cosecha, cuando Mi obra va a estar terminada”.

Escuche, por lo tanto, aquel que es su abogado ante el Padre, quien defiende su causa ante Él - Escucha mi voz durante el tiempo que se llama hoy; y no endurezcas el corazón; porque de verdad te digo que soy el Alfa y el Omega, el principio y el fin, la luz y la vida del mundo - una luz que resplandece en las tinieblas y las tinieblas no la comprendem, por cuanto vine a los míos y los míos no me recibieron; pero a todos los que me recibieron, les di poder para hacer muchos milagros y para convertirse en hijos de Dios; y a los que creyeron en mi nombre, les di poder para alcanzar la vida eterna.

Y entonces también envié al mundo mi convenio eterno, que es el Libro  Sellado de los Registros de Mormón, para ser una luz para el mundo, para ser un modelo para mi pueblo y para que los gentiles lo busquen; y para ser un mensajero delante de mí rostro y preparar el camino delante de mí.

Y he aquí, razonaré con el que llega a conocer las palabras de este libro, como lo hice con los hombres en días pasados; y yo os mostraré mi fuerte argumento y lo mostraré claramente, como se lo mostré a mis discípulos cuando me paré delante de ellos en la carne y les dije, diciendo que la desolación vendrá sobre ellos y esto les dije acerca de Jerusalén; y cuando llegue ese día, un remanente será disperso entre todas las naciones; pero se reunirán otra vez; sin embargo, permanecerán hasta que se cumplan los tiempos de los gentiles y, en aquellos días la tierra entera estará en conmoción y los corazones de los hombres fallarán y la iniquidad se hará abundante entre ellos en esta generación, el tiempo de los gentiles se cumplirá en aquellos días, por cuanto habrá hombres en esta generación que no pasarán hasta que vean esa terrible plaga que será como langostas que consumen sus cultivos; porque una enfermedad desoladora cubrirá la tierra y sus consecuencias, será calamidad para aquellos que no escuchan mi voz.

Pero si mis discípulos permanecen en lugares santos, no serán movidos de su fe; pero, entre los inicuos, los hombres alzarán sus voces y maldecirán la obra de Dios, y esos, morirán. Todavía habrá terremotos en varios lugares y muchas desolaciones que vendrán después de que sucedan estas primeras cosas; y, sin embargo, los hombres endurecerán sus corazones contra mi obra y presentarán cargos contra mis ungidos.

Pero en cuanto a ustedes, que son míos, no se preocupen, porque cuando sucedan todas estas cosas, sabréis que se cumplirán las promesas que se les han hecho, porque cuando la luz comienza a despuntar, es decir, cuando mi pueblo se da vuelta para ver lo que está escrito en este antiguo registro que les fue revelado de las planchas selladas de Mormón, he aquí, será para ellos como la parábola del viajero, que, cuando se va antes del amanecer, no puede ver nada en su camino a causa de la oscuridad, hasta que sale el sol en el horizonte y, conforme va a surgiendo, comienza a eliminar las sombras que confunden su visión hasta que el sol alcanza su plenitud en el cielo, cuando ya no habrá más sombras en el camino del viajero. Así es con la llegada de la plenitud de Mi evangelio entre los hijos de los hombres, solo aquellos que no quieren ver la luz que brilla sobre ellos, permanecerán en la oscuridad".

- Y quién entre mi pueblo puede decir que nunca han tenido acceso o obtuvo conocimiento de este registro? Dado que su surgimiento entre los hijos de los hombres fue ampliamente publicitada en los techos de las casas, cuyas olas que por mí, Jesucristo, fueron creadas desde el principio de todos los tiempos, que se expanden desde los campos magnéticos de la Tierra y se propagan en el espacio, por cuyas partículas se desbordan en todas partes, lo que os permite hacer uso de lo que entiendes como internet, pero eso no es más que mi poder, que está en todo y en todas partes y lo llena todo, por cuanto les fue revelado en tiempos de otrora, que cuando surgiera entre los hijos de los hombres las palabras del libro que estaban selladas, que se leerían en los techos de las casas, y sería leído por el poder de Cristo. - Cómo entonces podéis afirmar que no conocem este registro?

Quien previó e hizo esto de antemano, llamando a las naciones a ver que mi pueblo, otra vez se acerca a mí con sus labios y con su boca me honra, pero que sus corazones están lejos de mí, el Señor? Lo hice yo mismo para que mi pueblo sepa que no estoy entre ellos y que su sacerdocio no tendrá vigor ningún cuando la plaga de langostas y la enfermedad sombría les sobrevenga en la tierra de su herencia, cuando borrascas, vendavales y terremotos derribar sus templos, tal como hice con el templo de Nauvoo, que había sido profanado después de la muerte de mi siervo, Joseph Smith Jr.

Juzguen ustedes mismos, si por su desobediencia a los mandamientos y profecías que les di en el pasado, y en cuanto al surgimiento de ese registro que ahora se ha revelado entre ustedes, que mi pueblo persiste en tratar con la frivolidad desde su publicación entre los hombres, si no fuera apropiado que yo, el que curó las heridas de mi pueblo, enviara a ustedes una señal abrumadora? Y esto, lo hago por razón de su debilitada salud espiritual, por cuanto haya soberbia en sus corazones, al afirmar que ustedes son  espiritualmente saludable, cuando en realidad esta espiritual endémica les abruma, tal como virus a  esparcirse entre el pueblo de mi Iglesia en estos últimos días y que los aniquilará y diezmará espiritualmente, si no escucham la voz de su Redentor, al rechazar a leer las palabras de ese antiguo registro sellado que ahora les llega como una cura para las naciones.

He aquí, yo soy el primero y el último; Yo que les hablo a través de esta revelación, soy Jesucristo, el Unigénito del Padre, y como Yo les he dicho en tiempos pasados, cuando la cosa que causa la desolación cercar a Jerusalén, sepan que el tiempo de la gran tribulación está cerca y, al igual que los romanos  retrocedieron por un tiempo después del asedio a mi pueblo elegido en aquellos días, utilicen su  discernimiento cuando la cosa desoladora que los rodea aparentemente retroceder, porque justo cuando las legiones de soldados romanos volvían para diezmar la ciudad santa, así, la destrucción repentina vendrá sobre ustedes, si mi pueblo no prestar atención de estas palabras mías que ahora os llegan a través de mi siervo Mauricio Berger.

Es decir, ha pasado un año y, nuevamente, mi pueblo había tardado en atender la voz del Señor su Dios; por cuanto yo, el Señor su Dios, tardaré en responder tus oraciones en el día de tus tribulaciones y, he aquí, cuando clamares a mí, el Señor, el viento soplará todas tus palabras; porque la vanidad en tus corazones os llevará como una inundación, y nada de tu orgullo y arrogancia se aprovechará en el día de la calamidad que rápidamente os sobreviene, pero el que confía en mí y se aferra a mis palabras, poseerán la tierra y heredarán mi montaña sagrada, Sion.

Hasta cuándo, sin embargo, en el día de su paz, mi pueblo tomará mis consejos a la frivolidad? O no sabéis que por boca de dos o tres testigos mi pueblo estaría obligada a investigar los hechos para ver si no hay verdad en lo que se les presenta como siendo más de mis palabras?

Esta vez, sin embargo, a diferencia de lo que se requería de mi siervo Joseph en el principio de la restauración, yo, el Señor, solicité a mi siervo elegido, que hoy vosotros conocéis por Maurício Artur Berger, para convocar a sus testigos incluso antes de que se llevara a cabo la traducción, para que pudieran testificar sobre la veracidad de las planchas, por cuanto yo, el Señor en mi sabiduría omnisciente, preví que debido a sus divergentes  preceptos y intereses  personales, cada uno tomaría diferentes direcciones después de la traducción.

Sin embargo, nada puede cancelar el historial de esta segunda invitación en ese momento sublime, cuando, conjuntamente, los ocho testigos originales dieron testimonio del mundo, mediante  confirmación del Espíritu Santo que se les ha vertido en esta ocasión sublime, que los platos son auténticos, mientras alzaban sus voces en un solo corazón para mí, Jesucristo, tal como mi pueblo debería ser en la plenitud de los tiempos; con un solo corazón, cuando cantaban "Sing Alleluia to the Lord! ... canta aleluya al señor".

Dónde están tus testigos ahora?

¡No importa! Lo que importa es que mi siervo elegido siguió el estándar exigido por mí, el Señor, como se senãla en tus sagradas escrituras. Pero, qué hay de vos que afirmam ser mi pueblo estos últimos días? Por qué no hacem lo mismo? Por qué no tienes por estándar averiguar los hechos como se requiere en sus escrituras? Hasta cuándo  tendré que llamar vosotros al arrepentimiento por tu dura cerviz?

Sin embargo, mi pueblo no se detiene ante nada para escuchar la voz forjada de aquellos que conspiran sin causa alguna contra mi ungido, para escuchar la voz de los traidores inicuos que se han infiltrado en su medio y que entre mis elegidos se han levantado para engañarlos, mientras que los hechos, junto con los testigos de los artefactos, presentado por mi siervo, Maurício, nunca podría, de acuerdo con la ley de los hombres, ser rechazado por cualquier tribunal en la Tierra, ya que hay tantos testigos confiables de este ocurrido, más de lo que la ley de los hombres requiere para certificar como cierto cualquier hecho que aparezca en los tribunales humanos.

Entonces, cuánto más no sería verdadero este evento presentado por este hombre que conoces por Maurício Berger? Quien, a través de la palabra divina de sus escrituras, siguió el patrón estipulado por mí, el Señor, quien soy su abogado ante el Padre, el Juez de toda la Tierra, con respecto a la aparición de estos registros entre los hijos de los hombres, que estos registros serían mostrados por el poder y el don de Dios a tres testigos y, además de estos, cuánto más se necesitaba para sacar a la luz esta Obra.

A pesar de esto, del rechazo de mi pueblo a ver la luz proveniente de ese registro en medio de la oscuridad que se encuentram las iglesias de restauración, mis entrañas están llenas de compasión, para que se cumpla en ellos lo dicho por Mi cuando llegasen estos días, que no los expulsaría por completo el día de mi ira, pero recordaría la misericórdia.

He aquí, por lo tanto, les digo, tal como le dije a mi pueblo en tiempos pasados, que debido a los muchos espíritus falsos que salieron a la Tierra engañando al mundo, después de la traducción de este antiguo registro por la mano de mi siervo, Mauricio, he aquí, los que profesan ser mi Iglesia en estos últimos días, que se han desviado de mis propósitos y, aunque se acercan a mí con la boca y con los labios, me honran dentro de las paredes de sus iglesias pero nuevamente volvieron sus corazones lejos de mí en apego a los preceptos de los hombres, por cuanto se cumplirá en ustedes y en su generación lo que le dije a Jeremías, que les daré pastores según mi corazón, que les apacentarán de acuerdo con  mi voluntad y ellos os  alimentarán con el verdadero conocimiento de mi palabra, por cuanto reuniré, de entre  todas las naciones, un pueblo santo para mí, el Señor, y os tomaré de entre los Santos de los Últimos Días para conducirlos a la correcta comprensión de mi voluntad, con respecto a la ley de consagración, para que este pueblo, que será un pueblo remanente de la restauración de mi evangelio, nunca más camine según la obstinación y los preceptos de los hombres.

Sí, ha pasado un año desde que se les reveló la parte sellada de mi evangelio y, sin embargo, no hubo una sola alma entre quienes profesan ser mi iglesia reestructurada por la mano de mi siervo, Joseph Fredrick Smith, que yo, Jesucristo, pueda decir que verdaderamente  se convirtió a los preceptos que les fueron revelados con la llegada de este registro, por cuanto no fueron capaces de experimentar buenos sentimientos a través de una orden unida, como lo requería yo, El Señor, a través de mi Ángel, Moroni.

No digo eso para destruir lo que eres, pero para construir adecuadamente lo que tienes en Holdem, cuando se cumplem las palabras que yo, Jesucristo, recientemente le revelé a mi siervo, Joseph Frederick Smith, sobre la iglesia que reestructuró a mi nombre con la unión de las congregaciones que hoy conllevan su pequeña estructura en la tierra de la Nueva Jerusalén, por cuanto les dije en esa revelación que ellos conjuntamente no escucharon a mi siervo elegido y, por rechazar aquel a quien los envié, deben arrepentirse conjuntamente para que puedan ser contados dignos de ser mi iglesia en la estaca central de Sión, porque solo aquellos que se arrepienten y vienen a mí, Jesucristo, son mi iglesia, formado no por paredes de ladrillo y mortero, enlucidas por manos humanas y sus preceptos personales, pero con piedras vivas talladas por mi palabra revelada, tal como lo hace el albañil con piedras en bruto extraídas de la cantera, que después de ser lapidadas y pulidos, se unen con perfecta simetría y unidad; con objeto de erigir una iglesia viva que atiende al llamado de esta segunda invitación en la tierra que les he asignado.

Sin embargo, he aquí, yo, el Señor, levantaré un líder para mi pueblo, sí, un siervo Davídico, quien reconocerá la autoridad de mi siervo Mauricio y la veracidad del Libro Sellado, por cuanto mi siervo Mauricio lo ungirá, tal como Samuel ungió a David, para guiar a mi pueblo en Utah bajo la tutela de mi profeta y, entre ellos, levantaré um - quien será un  poderoso y fuerte en mi casa, por cuanto yo, el  Señor, lo esculpiré debido a los preceptos de hombres que hay en su corazón y lo puliré para que pueda soltar sus lechos de marfil, así como cuando los líderes de Israel se aferraban en los días en que les envié Amós, pero que lo rechazaron por sus riquezas, y juntos, los encajaré en un vínculo perfecto de unión, como columnas vivas en el templo espiritual que estoy erigiendo con verdaderos adoradores a quienes el Padre está buscando, para que puedan adorarLo, en espíritu y en verdad, a través del surgimiento de la Escuela de los Profetas, la que estoy restituyendo por la mano de mi siervo elegido, para comportar con las enseñanzas, la Orden Unida de Enoc, para que mis elegidos vivan en consagración.

- Quizás, no estoy yo, el Señor, enviando a vos otra vez, para trabajar en mi viña por última vez?

Sepam, por lo tanto, ustedes, a quien la segunda invitación de mi evangelio en la plenitud de los tiempos se extiende en estos últimos días, que envié nuevamente a mi siervo Joseph, para recuperar la buena tierra de mi viña, pero sus herederos no reconocieron su autonomía sobre mi campo, así como los fariseos en el meridiano de los tiempos no reconocieron que el espíritu de Elías descansaba en Juan el Bautista, de forma que mi pueblo hoy no reconozca que el espíritu de mi siervo Joseph reposa sobre los hombros de mi siervo Mauricio, y así rechazan al que designé de entre mis servidores para ser el mayordomo fiel y prudente de quién dije que levantaría en los últimos días en mi viña y que no se le quitarían la mayordomía y las llaves, tanto en el mundo, así como en el mundo por venir.

Sin embargo, he aquí, te digo, qué la ley de consagración se te ha revelado con la llegada de este registro sellado, debe ser observada por aquellos que aceptan mi invitación, siendo la base fundamental de su fe en este antiguo registro, que, en otros tiempos, fue sellado y preservado por mí, el Señor, para cumplir ese sabio propósito que les hablé antes, y que se cumplirá en ustedes y en su generación, desde que cumplan estas mis palabras: Amén!


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